Cuánto SSD necesitas para jugar (cuando un solo juego pesa 150 GB)

Call of Duty pide más de 100 GB y la franquicia completa ronda los 150. Por qué 1 TB NVMe es el mínimo como disco principal y cuándo conviene saltar a 2 TB.

Cuánto SSD necesitas para jugar (cuando un solo juego pesa 150 GB)
Veredicto rápido: no compres un SSD de menos de 1 TB como unidad principal. Un solo shooter AAA como Call of Duty pide más de 100 GB, y un NVMe de 1 TB cuesta apenas unas cuatro veces lo que un SATA de 240 GB que ya no te alcanza para casi nada, con más de cuatro veces la capacidad. Si tu presupuesto es ajustado, el ahorro está en elegir bien la marca, no en quedarte corto de espacio.

Durante años la lógica de compra era simple: SSD chico para el sistema operativo, disco duro mecánico grande para los juegos. Esa lógica ya no aplica. Los precios del almacenamiento sólido bajaron tanto que comprar un disco mecánico casi nunca tiene sentido, y el verdadero error de cálculo pasó a otro lado: la gente sigue comprando SSD del tamaño de hace cinco años para juegos del tamaño de hoy.

Por qué 240-256 GB ya no alcanza

Un SSD de 240 GB era una compra razonable como unidad de sistema hace unos años. Hoy, un solo instalador de un shooter AAA puede comerse la mitad de esa capacidad. Según Activision, Call of Duty: Black Ops 6 pide hasta 102 GB libres en su lanzamiento, y baja a 78 GB si ya tienes instalados COD HQ y Warzone en el mismo equipo; es decir, la franquicia completa ronda fácilmente los 150-180 GB entre modos y actualizaciones.

Haz la cuenta con un SSD de 240 GB: Windows y sus actualizaciones se llevan 25-30 GB reales, dejándote con apenas 200 GB. Un solo juego de esa franquicia se lleva la mitad de lo que queda. Con dos o tres títulos grandes instalados a la vez, un SSD de 240 GB se llena por completo.

La cuenta del precio por gigabyte

No pongo precios porque cambian cada semana, pero la proporción se mantiene bastante estable:

Unidad de referenciaCapacidadInterfazPrecio relativo
Adata Ultimate SU630240 GBSATA 2.5”El más barato en total, el más caro por GB
Adata Legend 7001 TBNVMe PCIe 3.0Unas 4 veces el SATA de 240 GB
Kingston SNV3S1 TBNVMe PCIe 4.0Un poco más que el Legend 700
SanDisk BLACK SN71001 TBNVMe PCIe 4.0Alrededor de 25% más que el Legend 700
Acer GM72 TBNVMe PCIe 4.0Poco más del doble que un 1 TB económico
Kingston KC30002 TBNVMe PCIe 4.0 (alto rendimiento)Alrededor de 50% más que el GM7

La comparación que importa: pasar del SATA barato de 240 GB al NVMe más económico de 1 TB te da más de 4 veces la capacidad y una interfaz varias veces más rápida por un costo que crece en la misma proporción o menos. En precio por gigabyte, el SSD grande es mucho mejor negocio; el error de “ahorrar” comprando el chico es justamente al revés de como conviene gastar.

SSD M.2 NVMe instalado directamente sobre la tarjeta madre de una PC gamer, con disipador visible

¿SATA o NVMe? Depende de qué estás resolviendo

Para jugar, la diferencia de velocidad entre SATA y NVMe no se traduce en más FPS. Donde sí se nota es en tiempos de carga: un nivel abierto en un juego moderno con streaming de texturas carga notablemente más rápido desde NVMe. Si tu tarjeta madre tiene una ranura M.2 libre —y la mayoría de las actuales la tienen—, el NVMe es la mejor opción por defecto, porque cuesta prácticamente lo mismo que un SATA de capacidad equivalente. Más detalle en SSD SATA vs NVMe para gaming.

El SATA 2.5” todavía tiene un lugar: como unidad secundaria barata para archivar juegos que no estás jugando activamente. Ahí sí es una compra sensata, no como unidad principal.

Cuánto comprar según tu caso

Presupuesto mínimo, un solo juego grande a la vez. 1 TB NVMe. Un modelo económico como el Adata Legend 700 te alcanza para el sistema operativo, dos o tres juegos AAA y margen para actualizaciones sin estar borrando cada semana.

Juegas varios títulos grandes en rotación. 2 TB. Un modelo como el Acer GM7 es el punto medio razonable: paga por gigabyte casi lo mismo que uno de 1 TB, sin el sobreprecio de las líneas de alto rendimiento como el Kingston KC3000, cuya velocidad extra no vas a notar jugando.

Ya tienes 1 TB y sientes que te falta espacio. Antes de comprar una segunda unidad, revisa qué tienes instalado y no juegas hace meses. Desinstalar recupera espacio gratis; ampliar almacenamiento no.

Estás pensando en un SSD de alto rendimiento (Kingston KC3000 o similar) solo para jugar. No lo necesitas. Esa velocidad extra está pensada para edición de video o cargas de trabajo profesionales. En juegos, un NVMe PCIe 3.0 o 4.0 estándar ya te da prácticamente toda la mejora de tiempos de carga disponible.

Recomendación final

El error de compra más común en almacenamiento ya no es elegir SATA sobre NVMe: es elegir una capacidad del tamaño equivocado. 1 TB NVMe es el mínimo razonable como unidad principal, no un lujo. Con juegos individuales rondando los 100-150 GB, cualquier cosa por debajo de eso te va a tener borrando e instalando cada semana, que es el peor uso posible de tu tiempo y de un SSD.

Si además estás decidiendo cuánta RAM comprar para acompañar ese almacenamiento, la cuenta está en cuánta RAM necesitas para jugar: la respuesta corta ahí también es “menos de lo que crees, pero no menos de lo que necesitas”.